El avance de la movilidad eléctrica trae consigo un gran desafío: ¿qué hacer con las baterías cuando ya no rinden lo suficiente para mover un vehículo? Un proyecto local demostró que es posible darles un segundo uso, creando un banco de energía que alimenta cargadores y reduce un 30% el consumo de la red eléctrica.

Evaluar para recuperar
El ingeniero Sebastián Biblioni, integrante de la iniciativa "2nd Life", explicó que el principal reto del proyecto es determinar el estado real de cada batería antes de reutilizarla. Para lograrlo, el equipo diseñó una exhaustiva campaña de testeo y diagnóstico.
"Ni todas las baterías son iguales, ni todas están en el mismo estado de salud", aclaró Biblioni. La viabilidad del proceso depende de las características técnicas de cada unidad y del trabajo necesario para acondicionarla, definiendo así para qué nueva aplicación resulta adecuada.
Menos consumo y mayor respaldo energético
El proyecto es fruto del trabajo conjunto entre la empresa IngenAir, la Facultad de Ingeniería y la Universidad ORT, contando con el apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). El equipo logró construir un banco de baterías reutilizadas que funciona como respaldo para un cargador de vehículos eléctricos.
Los resultados del prototipo son contundentes: al aprovechar la energía almacenada en estas celdas de segunda mano, el sistema reduce aproximadamente un 30% el consumo proveniente de la red tradicional. Además, esta alternativa permite que el cargador siga operando en escenarios donde la disponibilidad eléctrica sea limitada.

La diferencia entre reutilizar y reciclar
Durante el proceso, los expertos hacen especial énfasis en distinguir dos conceptos que suelen confundirse. La reutilización busca aprovechar la capacidad remanente del componente para nuevas funciones, e incluso puede proyectarse una tercera vida útil dependiendo de su desgaste.
El reciclaje, en cambio, es la etapa final y definitiva, reservada exclusivamente para cuando la batería agota por completo su capacidad operativa.
Iniciativas como 2nd Life marcan un precedente fundamental para el mercado automotor de Uruguay. A medida que las ventas de vehículos cero emisiones continúan en alza en el país, desarrollar un sistema nacional e inteligente para gestionar sus baterías será la clave para garantizar un ecosistema verdaderamente sostenible.